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lodo_en_motorEl lodo en el motor es el contaminante más frecuente y más desapercibido. Es un compuesto pastoso oscuro con una consistencia parecida a la de la miel, y que es perjudicial al desempeño y vida útil del motor.

Este lodo en el motor NO se forma de un momento a otro ya que tiene sus inicios con meses de anticipación y se va acrecentando el problema hasta el punto que el motor se pare completamente y se tenga un problema que desencadene en un overhold de motor.  
 
Vale la pena destacar que la formación de lodos en el motor o amelcochamiento del aceite es un fenómeno progresivo, que tiene que ver directamente con la falta de mantenimiento preventivo al no cambiarse los aceites y filtros en los periodos previstos. 

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Otros factores que afectan el aceite y que reducen su vida útil, es la presencia de oxígeno del aire en el aceite de motor, esto hace que el aceite de vaya oxidando, reacción que se acelera a medida que la temperatura aumenta, la oxidación espesa el aceite y produce ácidos corrosivos, que afectan la lubricación. La oxidación comienza con el oscurecimiento, sigue con el aumento de acidez del aceite, y continúa con la formación de barros, carbón, y aumento de viscosidad. Estos dificultan la principal función del aceite: evitar el desgaste prematuro del motor. Si no se efectúa el cambió de aceite a tiempo indefectiblemente la vida útil del motor se reduce drásticamente. 
Otro factor importante en la degradación prematura de un aceite, es el combustible no quemado, que entra progresivamente en el carter (reservorio de aceite) con los gases de la combustión; este compuesto es químicamente inestable y reacciona con el aceite, formando barnices y espesando el aceite y consecuentemente reduciendo la lubricación.
 

La forma en que se conduce también influye en la formación de lodos en el motor, un vehículo que se mantiene funcionando a baja velocidad mucho tiempo, como lo es el caso del manejo en nuestra ciudad por los tranques vehiculares, se considera manejo severo y en estas condiciones se deben acortar los periodos de mantenimiento. 
A manera de ejemplo, un motor que funciona a 3,000 rpm (revoluciones por minuto) en carretera abierta puede alcanzar unos 100 km en una hora, mientras que el mismo motor a 3,000 rpm (revoluciones por minuto) operando en la ciudad puede alcanzar de 25 a 40 km en una hora. Aquí podemos observar que un motor que funciona en la ciudad, se exige más hasta alcanzar el kilometraje establecido para mantenimiento, debido a esta condición severa, se deben bajar los periodos de mantenimiento. 

La formación del lodo se da cuando confluyen uno o más de los siguientes elementos: 
 
1. Manejo severo del auto sin los adecuados cambios de aceite; con esto nos referimos a viajes cortos en donde el conductor para y arranca con mayor frecuencia, manejar a baja velocidad en ambiente de mucho calor, o bien transitar vías extremadamente polvorientas. Todas estas condiciones, demandan un uso adicional de aceite. 
 
2. Problemas mecánicos; si en invierno el cárter del motor se enfría o el termostato se pega y no permite que el refrigerante fluya, el motor trabajará a una temperaturas mucho más alta de lo normal, ocasionando que el aceite se haga más denso y produzca el lodo, ya que habría alguna válvula obstruida o defectuosa. 
 
3. Mantenimiento inadecuado del motor; es muy importante ser disciplinado y cambiar el aceite del motor cada 5,000 kilómetros colocando la cantidad y tipo de aceite correctos, además de que el sistema de refrigeración debe ser limpiado periódicamente.

Lo ideal es que como conductor nos acostumbremos a cambiar el aceite de motor y el filtro del motor del vehículo cada 5,000 km y realizar cada 20,000 km o una vez al año la LIMPIEZA INTERNA DE MOTOR para mantener el vehículo en buenas condiciones de operación y por supuesto estar alerta a las indicaciones poco comunes como la del indicador del aceite de motor. 

Finalmente use siempre que pueda lubricantes API o SJ de alta calidad. Es mejor prevenir que lamentar.